Desprendimiento de la placenta: todo lo que tienes que saber

El desprendimiento de la placenta es un tema que preocupa a la mayoría de las embarazadas. La placenta es un órgano que se encuentra dentro del útero, siendo responsable por el paso de la sangre, nutrientes y oxígeno al bebé. Su desprendimiento precoz hace que todos los nutrientes, la sangre y el oxígeno que pasan al bebé disminuyan.

desprendimiento de placenta

Este es un cuadro peligroso, ya que puede llevar a la pérdida del bebé si el caso no se trata con urgencia y de la manera adecuada. A continuación, te presentamos las causas, síntomas, diagnóstico, tratamiento y prevención para el desprendimiento de la placenta:

Causas y factores de riesgo

Hay dos formas de desprendimiento de la placenta: puede ser total, cuando se saca el 100% del útero, o puede ser parcial, cuando sólo sucede con una parte.

En todo caso, el desprendimiento de la placenta debe ser tratado adecuadamente, ya que la mujer embarazada corre el riesgo de perder el bebé o de que no crezca correctamente, entre otros problemas.

El desprendimiento de la placenta se produce debido a cambios en la circulación de la sangre en la placenta y/o la inflamación, lo que puede ser desencadenado por:

  • Presión alta
  • Mucho esfuerzo físico
  • Algún tipo de golpe fuerte en la espalda o el vientre
  • Uso de cigarrillo o drogas
  • Ruptura de la bolsa antes de lo previsto
  • Falta de líquido amniótico en la bolsa
  • Infecciones
  • Alguna enfermedad que altere la coagulación de la sangre

Cabe destacar que cualquier mujer embarazada puede sufrir con el desprendimiento de la placenta. Algunos de los aspectos genéticos y factores de riesgo que pueden provocar un desprendimiento de la placenta. Pero, los casos más comunes son entre:

  • Pacientes hipertensas
  • Mujeres negras
  • Tabaquistas
  • Diabéticas
  • Las mujeres que ya han tenido desprendimiento en una gestación anterior

Síntomas del desprendimiento de la placenta

  • Sangrado
  • Dolor y contracciones
  • Molestia en la espalda y el vientre

El más común es el sangrado profundo, que llama la atención. Otra cosa común es el dolor, las contracciones se hacen muy intensas, vienen con una intensidad que se escapa un poco de lo habitual… Así que, con estas señales de alerta, es importante pensar en la posibilidad del desprendimiento de la placenta.

Además, debemos de tener en cuenta la diferencia entre desprendimiento prematuro de la placenta y desprendimiento ovular, ya que muchas veces, los dos casos son confundidos debido a la similitud de los síntomas.

El desprendimiento ovular puede ocurrir en el inicio del embarazo (o antes de las 20 semanas) y causar sangrado. El problema es diagnosticado por ultrasonido, y la recomendación es que la mujer haga reposo y tome las medicinas necesarias, y, así, las posibilidades de aborto sean menores.

Mientras que el desprendimiento prematuro de la placenta, que se realiza en mujeres embarazadas con más de 20 semanas; se presenta como un caso más grave precisamente, por el hecho de poder llevar a la pérdida del bebé.

Diagnóstico

Vale destacar que es muy importante identificar el problema, ya que el desprendimiento de la placenta representa riesgo para la vida del bebé (ya que, en esta condición, la madre no podrá enviar la sangre y el oxígeno adecuadamente al feto).

Es preciso que el médico identifique clínicamente, supervise el bebé, el nivel de fibrinógeno y realice un hemograma completo.

Tratamiento

Cada caso es tratado de forma individual, por ejemplo, teniendo en cuenta el tiempo de gestación, el historial de la madre y el estado de salud de la mujer embarazada y del bebé.

La madre y el bebé serán monitoreados detalladamente. Es necesario realizar el pre-natal correctamente con más cuidado y recomendar reposo absoluto para la mujer embarazada.

La mujer embarazada, a su vez, debe tomar muy en serio las recomendaciones de su médico, que suelen incluir:

  • No permanecer por mucho tiempo en pie.
  • No hacer ningún tipo de esfuerzo como, por ejemplo, cargar un niño u objetos pesados, limpiar la casa, etc..
  • Beber bastante agua.
  • En algunos casos, puede ser necesario adelantar el parto si no es posible estabilizar el cuadro.

Prevención

No hay manera de prevenir el desprendimiento de la placenta. Hay algunos medicamentos pensando en la pre-eclampsia que ayudan a evitarlo. Pero, en verdad, tenemos que estar atentos y, si se produce, el médico tiene que tener carácter de urgencia para hacer el diagnóstico a tiempo, con el fin de evitar que se produzcan complicaciones.

Por todo ello, se refuerza la importancia de hacer un buen control pre-natal, siguiendo al pie de la letra todas las instrucciones transmitidas por el médico.

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