Reacciones de la vacuna en los bebés: descubre cuáles son y cómo controlarlas

BCG, Hepatitis B, entre muchas otras. Para garantizar la salud de los pequeños desde el nacimiento, se recomienda una serie de vacunas que deben ser realizadas en los primeros 12 meses del niño, siendo que la mayoría de ellas se ofrece de forma gratuita en la red de salud pública.

Sin embargo, aunque contribuyan a un desarrollo saludable y prevengan enfermedades, las vacunas pueden desencadenar algunas leves reacciones en contra de la salud del pequeño. Es importante saber que todas las vacunas pueden causar reacciones adversas, como fiebre, dolor y edema (hinchazón) en el sitio de la aplicación. No obstante, estos efectos tienen poca intensidad y permanecen por un corto período de tiempo.

¿Cuáles son las reacciones más comunes causadas por las vacunas en los bebés?

En general, cada niño tiene una respuesta particular y una sensibilidad diferente para cada una de las vacunas. Echa un vistazo a cuáles son las reacciones que pueden ocurrir.

BCG (dosis única al nacer): la vacuna BCG-ID puede causar eventos adversos locales o sistémicos, que en la mayoría de las veces son derivadas del tipo de cepa utilizada. Los efectos que pueden producirse son locales y regionales, como la úlcera (herida con un diámetro mayor que 1 centímetro) que se tarda en cicatrizar y presencia de adenopatía regional (ganglios). Además, la BCG casi siempre deja una cicatriz característica en el lugar en que fue aplicada.

La hepatitis B (al nacer, 2 y 6 meses): pueden ocurrir manifestaciones locales y sistémicas. Las más comunes son dolor y edema en el lugar de la inyección. Otros síntomas que pueden estar presentes son fiebre en las primeras 24 horas después de la vacunación, fatiga, mareos, irritabilidad y malestar gastrointestinal leve. Raramente se producen reacciones alérgicas graves.

La triple bacteriana (2, 4 y 6 meses): la vacuna puede provocar varios eventos adversos, especialmente debido al componente pertusis. Los efectos que se producen generalmente aparecen entre las primeras 48 a 72 horas; los cuales comprenden fiebre baja a moderada (principalmente en la primera dosis), irritabilidad, enrojecimiento, dolor e hinchazón en el sitio de la aplicación.

Haemophilus influenzae tipo b (Hib) (2, 4 y 6 meses): la vacuna Haemophilus se da en una vacuna combinada, la Pentavalente. Su aplicación puede llevar a los mismos efectos secundarios de la Triple bacteriana, fiebre de hasta 39 grados y malestar en el sitio de la aplicación.

Neumocócica conjugada (2, 4, 6 y 12 meses): dolor, hinchazón, enrojecimiento, nódulo en el lugar de la inyección y la irritabilidad son muy comunes con esta vacuna. También pueden ocurrir con menos frecuencia, pérdida de apetito, somnolencia y fiebre. No hay motivos para grandes preocupaciones: estas manifestaciones son leves y transitorias. Episodio hipotónico-hiporresponsivo y reacciones alérgicas, por otro lado, son raros.

Rotavirus (2, 4 y 6 meses): esta aplicación puede desencadenar los mismos síntomas de la polio. Además de esto, puede dar lugar a fiebre, debilidad, irritabilidad, pérdida de apetito y vómitos en las primeras 48 horas. Se deben aplicar dos o tres dosis, de acuerdo con el fabricante.

Polio (2, 4 y 6 meses): tal y como señala la médica Simone Holzer, hay 2 tipos de vacuna para la polio: la VOP de virus atenuado (oral) y la VIP de virus inactivo (inyectable). En el caso de la vacuna inyectable puede producir enrojecimiento, endurecimiento y dolor en el lugar de la aplicación; fiebre moderada rara vez. Mientras que la vacuna oral en general es bien tolerada y rara vez está relacionada con el evento adverso, pero hay posibilidades de que el bebé tenga reacciones alérgicas, como urticaria y erupciones en la piel con picazón.

Meningocócica conjugada (3, 5, 7 y 12 meses): en este caso, los síntomas pueden ocurrir especialmente en las primeras 72 horas después de la aplicación. Estos son: hinchazón, endurecimiento, dolor y enrojecimiento en el sitio de la aplicación; pérdida de apetito, irritabilidad, somnolencia, fiebre y dolor muscular.

Meningocócica B (3, 5, 7 y 12 meses): las reacciones más comunes son la sensibilidad y eritema en el sitio de la inyección, fiebre e irritabilidad. Fiebre alta con una duración de 24 a 48 horas puede ocurrir en más de un 10% de los vacunados. Otros efectos incluyen la pérdida de apetito, somnolencia, llanto persistente, irritabilidad, diarrea, vómitos y dolor de cabeza.

Es interesante observar si el niño presenta algún síntoma diferente de estos mencionados. Las reacciones más inusuales son las de carácter neurológico, mientras que el Síndrome de Guillain-Barré, neuropatía y convulsiones son ocurrencias raras. Otros efectos que pueden ocurrir son llanto inconsolable, episodio hipotónico-hiporresponsivo (pérdida de fuerza y de conciencia), convulsiones febriles y anafilaxia.

¿Cómo prevenir o mitigar las reacciones?

Después de las vacunas, se debe hacer una compresa fría en la región durante 5 minutos, 3 veces al día, en las primeras 24 horas.

No masajear o comprimir la región de la aplicación.

No colocar los medicamentos en la región.

Hidratar al bebé.

Administrar antitérmico antes de las vacunas (bajo la orientación del pediatra de su confianza).

Vale la pena mencionar que aplicar la vacuna con el bebé mamando también proporciona comodidad. Puesto que la leche materna posee sustancias que actúan como anestésicos.

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